Un Pueblo Unido Bajo la Gracia de Dios
Hechos 4:32–37 revela el fruto de la gracia soberana: una iglesia unida en un solo corazón y una sola alma, donde nadie pasa necesidad y Cristo es proclamado con poder. Cuando el Evangelio transforma, la unidad florece y la generosidad refleja la obra del Espíritu. Una iglesia centrada en Cristo vive para Su gloria y el bien de Su pueblo.
Una Iglesia que Ora Bajo la Soberanía de Dios
Hechos 4:23–31 revela a una iglesia que ora bajo la soberanía de Dios. Ante la persecución, los creyentes descansan en Su providencia, citan la Escritura y piden valentía para proclamar a Cristo. Un llamado bíblico y reformado a orar conforme a la voluntad divina, confiando en que el Señor ya ha predestinado Su obra y el Espíritu la ejecuta con poder.