El Evangelio que Cambia Tu Vida
En Hechos 2:14–36, el apóstol Pedro proclama por primera vez, con claridad y autoridad, el corazón del Evangelio de Jesucristo. Su mensaje deja en evidencia que la vida, muerte, resurrección y exaltación de Cristo no fueron eventos fortuitos, sino la ejecución perfecta del plan eterno y soberano de Dios, establecido desde antes de la fundación del mundo. A través de este pasaje, vemos cómo Dios cumple Sus promesas reveladas en las Escrituras, ofreciendo una esperanza firme y segura, no basada en los méritos humanos, sino exclusivamente en la obra redentora de Cristo. Este es el Evangelio que confronta al pecador, exalta a Cristo como Señor y, por la gracia de Dios, transforma vidas para Su gloria.
Cuando los tiranos caen, Dios Habla
El Año 2026 comenzó y muchos pueden pensar que con el pasar del tiempo en el calendario las cosas van a mejorar o cambiar. Pero existe una realidad, vivimos en un mundo en tinieblas y esclavo del pecado. Es por esta razon que vemos hombres soberbios, orgullosos, altivos y con sed de poder… pero Dios NO esta ajeno a esto. El sigue en Su Trono, El sigue Reinando, El NO esta ajeno al dolor y El SIGUE EN CONTROL.
Quédate Quieto y Espera en el Señor
Tiempos apresurados, búsquedas desenfrenadas, deseos inagotables… ciertamente vivimos en un mundo muy demandante donde nuestras ambiciones juegan un rol determinante. Es por causa de esas ambiciones o pasiones desenfrenadas que constantemente buscamos alcanzar metas y cumplir planes sin importar las consecuencias. En medio de todo esto, no nos detenemos a meditar y esperar en el Señor y es por esto que tristemente pasamos por alto Sus planes y propósitos.
Mi Refugio es el Señor
En multitud de ocasiones podemos sentirnos solos, abandonados, sin fuerzas, abatidos y sin esperanza. Pero, los que estamos en Cristo, quienes hemos nacido de nuevo, tenemos ciertas promesas que son seguras en El… “estaré con ustedes TODOS los días hasta el fin del mundo.” Estas promesas nos dan la certeza de que Dios es nuestro refugio y nunca nos abandonara.
En Medio del Caos, Perfección
En esta vida todos enfrentaremos dolor, desgracias, angustia y muerte. Desastres naturales, enfermedades y la partida de un ser amado son motivos para pensar que todo esta en un caos y no existe solución. Pero a los ojos de nuestro Dios, solo existe perfección… y ese es precisamente Su plan, uno Perfecto aun en medio de la destrucción. Así pues, nuestra atención debe estar siempre centrada en nuestro Señor aun en medio de nuestras dudas y desesperación. Confía en El… Espera en El.
No Dejes que Satanás, tus Pecados o el Mundo te Distraigan
En el mundo post-moderno en que nos encontramos, con mucha regularidad su demanda diaria nos aleja de manera acelerada y exponencial de una vida consagrada y de relación con nuestro Dios. En esta carrera no solo tenemos a satanás como nuestro adversario que nos aleja del Señor, sino que también nuestro pecado y el mundo (orden) que nos rodea juegan un papel importante en como nos relacionamos con nuestro Dios.
La Ley de Dios es mi Deleite
Las leyes a las cuales estamos sujetos en esta tierra tienen el propósito de salvaguardarnos de nosotros mismos. Ellas nos ayudan a caminar en y con la sociedad. Así mismo, la ley de Dios debe ser nuestro deleite porque esta nos muestra a Dios, Su esencia, Su carácter y Su moral. A traves de Su ley podemos caminar como verdaderos hijos de Dios, siendo imagen de Dios y semejanza de Dios.
Dios de Pactos
Con frecuencia nos preguntamos, ¿donde esta Dios en esta o aquella situación por la que atravesamos? La realidad es que Dios esta en Su trono y nunca nos ha desamparado. Una respuesta a esto la vemos en Sus Pactos y promesas a Su creación. Es nuestra responsabilidad conocer Sus pactos, promesas y decretos para poder crecer en fe y esperanza en El.
La Soberanía de Dios
El ser humano se encuentra en una constante búsqueda de respuestas a los problemas que enfrenta a diario. Sufrimiento, angustia, dolor, perdida, enfermedades y muerte. Esta respuesta no se encuentra en la ciencia o el conocimiento. La respuesta se encuentra en Dios mismo quien es Soberano sobre todas las cosas. Cuando conocemos a Dios, conocemos Su Soberanía sobre nosotros.