Comenzando un Nuevo Año con Cristo Jesús
Comienza un nuevo año y el mundo despierta a el hablando de nuevos comienzos, nuevos retos, nuevas resoluciones (las cuales la mayoría no se cumplirán). Un nuevo año de metas, propósitos y si, de fuerzas renovadas. Así es como despierta el mundo… aun con las mismas preocupaciones, dolores, problemas, incertidumbres, tribulaciones… aun con la misma desesperanza.
Pero el creyente despierta con una certeza más profunda: Cristo sigue en el trono. Y eso lo cambia todo.
Como creyentes en Cristo Jesus, no comenzamos el 2026 confiando en nuestra constancia, porque ya hemos probado nuestra fragilidad. No comenzamos confiando en nuestras fuerzas, porque somos debiles. No comenzamos este nuevo año con una gran sabiduría que nos ayudara a ser mejores seres humanos.
La escritura nos demuestra la diferencia entre la sabiduría de este mundo y la que proviene de lo alto:
Santiago 3: 13-17 NBLA
¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que muestre por su buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tienen celos amargos y ambición personal en su corazón, no sean arrogantes y mientan así contra la verdad. Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino que es terrenal, natural, diabólica. Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala. Pero la sabiduría de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, condescendiente, llena de misericordia y de buenos frutos, sin vacilación, sin hipocresía.
Ademas, como cristianos, no podemos comenzar este año creyendo en nuestra disciplina, porque sabemos cuántas veces fallamos.
Pero como creyentes, SI podemos comenzar este año aferrados a una Gracia que no se agotó anoche cuando el reloj marco las 12AM.
Podemos comenzar este nuevo año aferrados a una misericordia que no caducó con el calendario. Aferrados un Salvador que no duerme, no cambia y no se cansa de sostener a los suyos.
Si llegaste hasta aquí herido, cansado o con lágrimas escondidas, Cristo no se escandaliza de tu debilidad y no es ajeno a tu dolor. Recuerda, el fue: “Varon de dolores y experimentado en aflicción” Isa. 53:3 NBLA Él reina precisamente para los que no pueden sostenerse solos.
Este año no promete ausencia de dolor, pero promete presencia fiel. No promete caminos fáciles, pero sí una mano firme que no suelta. No promete que seras prospero en requisas económicas o materiales, ni aun de salud, pero si el Señor nos promete que “estará con nostros hasta el fin del mundo” y también que nuestro Padre nos suplirá todas las cosas que son necesarias para la vida y la piedad. (ver Mat. 28:20; 2 Pe. 1:3)
Recuerda, nuestro Señor es inmutable, El NO cambia como nosotros… “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.” Heb. 13:8 NBLA
Eso significa que el mismo Cristo que te sostuvo hasta aquí, te llevará hasta el final. No porque seas fuerte, sino porque Él es fiel.
Hoy no te levantas para demostrarle nada a Dios. Te levantas porque Dios ya declaró en Cristo que eres suyo. No corres para ganar su favor. Caminas porque ya has sido alcanzado por su gracia.
Que este 2026 no comience con miedo, sino con adoración, alabanza y gloria a nuestro Dios. No con ansiedad, sino con descanso. No con promesas vacías, sino con una esperanza viva.
Cristo vive. Cristo reina. Cristo basta.
Y si Él va delante este año (pase lo que pase) no será en vano.
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🖋️Pr.Pedro Francisco Pérez García
Iglesia Bautista Reformada de Murcia
Soli Deo Gloria | En Su Presencia(c)