Perseguidos por el Nombre

Hechos 4:13–22

Cuando obedecer a Dios es más importante que agradar a los hombres

📖 Introducción: El Precio de Proclamar a Cristo

Hechos 4:5–12 nos mostró la exclusividad gloriosa de la salvación en Jesucristo.
Hechos 4:13–22 nos muestra el costo de proclamar esa verdad.

El Evangelio salva. Pero también confronta.
Y cuando confronta, incomoda. Esto, en muchas ocasiones, nos lleva a una zona de conformidad que nos aleja de continuar proclamando a Aquel que nos salvó.

Pedro y Juan no están ante el Sanedrín por un crimen. Están allí por causa de predicar a Cristo.

El milagro del cojo (Hechos 3:7–8) produjo adoración pública.
Pero la predicación del nombre de Jesús provocó persecución.

“Al ver la confianza de Pedro y de Juan, y dándose cuenta de que eran hombres sin letras y sin preparación, se maravillaban…” (Hechos 4:13, NBLA)

Este pasaje nos revela y presenta:

  • La autoridad espiritual que no proviene de credenciales humanas.

  • La reacción del mundo ante el Evangelio.

  • La fidelidad de siervos guiados por el Espíritu.

  • La prioridad suprema: agradar a Dios antes que a los hombres.

1️⃣ El Impacto del Evangelio: Valentía que Proviene de Cristo

📌 “Hombres sin letras… pero reconocían que habían estado con Jesús” (v.13)

El Sanedrín o tribunal observa tres cosas que Pedro y Juan no tenían:

  • No eran rabinos formados.

  • No tenían prestigio académico.

  • No pertenecían a la élite religiosa.

Y, sin embargo, hablaban con denuedo (confianza, franqueza, valentía).

La clave no estaba en su formación, sino en su comunión:

“Reconocían que habían estado con Jesús.”

La verdadera autoridad espiritual no nace del intelecto humano, sino de la unión con Cristo.

Juan Calvino escribió:

“El poder del Evangelio no depende de la elocuencia humana, sino de la eficacia secreta del Espíritu Santo.”

Vemos entonces la centralidad del Espíritu Santo el cual Cristo y el Padre les dieron; y este:

  • No exalta a Pedro.

  • No glorifica a Juan.

  • No produce espectáculo.

Produce valentía para testificar de Cristo.

2️⃣ La Evidencia Irrefutable: Un Milagro Visible, Una Verdad Incómoda

📌 “Y viendo al hombre que había sido sanado, de pie con ellos, no podían decir nada en contra.” (v.14)

El Sanedrín no niega el milagro. No puede refutar la evidencia. El hombre estaba allí y ellos lo conocían.

Pero el problema no era el milagro. El problema era el mensaje y de quién provenía ese mensaje… del mismo que ellos crucificaron.

El milagro apuntaba a:

  • La resurrección de Cristo.

  • La autoridad de Su nombre.

  • La culpabilidad de los líderes.

El Evangelio expone el pecado. Y cuando el pecado es expuesto, el corazón natural se defiende.

Thomas Watson, puritano, escribió:

“El pecado ama la oscuridad porque la luz lo condena.”

El temor del Sanedrín no era teológico. Era moral. Su temor radicaba en que se señalace su pecado.

Ellos temían que el pueblo entendiera que habían crucificado al Mesías.

Esto habría provocado que ellos perdieran la autoridad sobre el pueblo.

3️⃣ El Mundo No Puede Refutar el Evangelio, Pero Intenta Silenciarlo

📌 “Para que no se divulgue más… amenacémoslos para que no hablen más en este nombre.” (v.17)

Notemos:

  • No los encarcelan nuevamente.

  • No presentan cargos formales.

  • No pueden desmentir el milagro.

Ahora la estrategia es otra: intimidación.

El mundo puede no tener argumentos contra la verdad, pero sí tiene presión, poder y amenaza.

Entonces vemos un patrón bíblico:

  • Cuando no se puede destruir el mensaje, se intenta silenciar al mensajero.

John Owen escribió:

“El odio contra el Evangelio no nace de la ignorancia intelectual, sino de la rebelión moral.”

El nombre de Jesús es el problema.

No el milagro.
No la ayuda social.
No la bondad moral.

El problema es la exclusividad de Cristo.

4️⃣ La Declaración Central: Agradar a Dios Antes que a los Hombres

📌 “Juzguen si es justo delante de Dios obedecer a ustedes antes que a Dios.” (v.19)

Este versículo es una de las declaraciones más poderosas sobre la obediencia cristiana.

No es rebeldía civil.
No es activismo político.
No es anarquía espiritual.

Es obediencia teocéntrica.

La autoridad humana es real, pero subordinada. Cuando la autoridad humana exige desobedecer a Dios, el creyente debe obedecer a Dios.

Martín Lutero, ante la Dieta de Worms, declaró:

“Mi conciencia está cautiva de la Palabra de Dios… No puedo ni quiero retractarme.”

La iglesia reformada siempre sostuvo:

  • La conciencia está sujeta a la Palabra.

  • Cristo es la cabeza suprema de la Iglesia.

  • Ninguna autoridad puede reemplazar Su señorío.

5️⃣ “No Podemos Dejar de Hablar”

📌 “Porque nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.” (v.20)

Esta frase es clave porque revela:

  • Convicción interna.

  • Experiencia transformadora.

  • Fidelidad inquebrantable.

No dicen:

“Intentaremos moderarnos.”

Dicen:

“No podemos callar.”

¿Por qué? Porque el Evangelio no era teoría. Era realidad vivida.

Spurgeon escribió:

“El Evangelio es como fuego en los huesos; quien lo ha probado no puede permanecer en silencio.”

La predicación verdadera no es profesionalismo. Es pasión por la gloria de Cristo.

6️⃣ La Persecución Como Evidencia de Fidelidad

Jesús ya lo había advertido:

“Si a Mí me persiguieron, también a ustedes los perseguirán.” (Juan 15:20)

La persecución no es señal de fracaso. Es confirmación de fidelidad.

Pedro más adelante escribiría:

“Si son insultados por el nombre de Cristo, son bienaventurados.” (1 Pedro 4:14)

La iglesia moderna muchas veces mide éxito por aceptación. El libro de Hechos lo mide por fidelidad.

7️⃣ Aplicación a la Iglesia Hoy

Vivimos en un contexto donde:

  • La verdad absoluta es rechazada.

  • La exclusividad de Cristo se considera intolerancia.

  • El pecado es redefinido culturalmente.

El mensaje de Hechos 4 sigue vigente.

La iglesia debe:

  • Predicar la verdad aunque incomode.

  • No negociar el nombre de Jesús.

  • Permanecer firme ante la presión cultural.

  • Confiar en el poder del Espíritu, no en las estrategias humanas.

Tal vez la persecución no es física, pero sí puede ser:

  • Social.

  • Intelectual.

  • Digital.

  • Profesional.

Pero el llamado sigue siendo el mismo: obedecer a Dios antes que a los hombres.

8️⃣ La Centralidad de Cristo en Medio de la Oposición

Observemos algo crucial:

En todo el pasaje, Pedro no se defiende a sí mismo. No exalta su experiencia. No argumenta su reputación.

Él defiende el nombre de Jesús. Cristo sigue siendo el centro.

  • La sanidad fue en Su nombre.

  • La autoridad es Suya.

  • La salvación es Suya.

  • La gloria es Suya.

9️⃣ El Poder del Espíritu, No del Hombre

El Sanedrín vio hombres comunes. Pero lo que obraba era un poder divino.

La Iglesia no necesita:

  • Influencia política.

  • Aprobación cultural.

  • Popularidad mediática.

La iglesia necesita hombres y mujeres llenos del Espíritu, sometidos a la Palabra, centrados en Cristo.

Richard Sibbes escribió:

“Donde Cristo es exaltado fielmente, el Espíritu obra poderosamente.”

🔟 Conclusión: Fidelidad Bajo Presión

Hechos 4:13–22 nos enseña que:

  • La verdad salva.

  • La verdad confronta.

  • La verdad provoca oposición.

  • Pero la verdad no puede ser silenciada.

Pedro y Juan salieron amenazados. Pero no intimidados.

El Evangelio no se detuvo. La Iglesia no retrocedió. Cristo siguió siendo proclamado.

Hoy la pregunta es la misma:

¿Agradaremos a los hombres o a Dios?

Cuando el nombre de Jesús sea cuestionado… Cuando la exclusividad del Evangelio sea atacada… Cuando el pecado sea redefinido:

¿Callaremos? ¿O diremos con convicción?

“No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído.”

Que el mismo Espíritu que llenó a Pedro y a Juan nos conceda:

  • Valentía sin arrogancia.

  • Firmeza sin dureza.

  • Convicción sin orgullo.

  • Fidelidad hasta el fin.

Porque la persecución es temporal, pero la gloria de Cristo es eterna.

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