Solo en Cristo hay Salvación

Hechos 4:5–12

“La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la piedra angular.”

📖 Introducción: El Evangelio en el Tribunal

Hechos 4:5–12 nos traslada del milagro al juicio, de la sanidad visible al escándalo espiritual. Pedro y Juan, arrestados por predicar a Cristo y la resurrección, comparecen ante el mismo sistema religioso que semanas antes había condenado al Señor de gloria.

No están ante un tribunal civil común. Están ante el Sanedrín, compuesto por gobernantes, ancianos, escribas y el sumo sacerdote. Es el centro del poder religioso en Israel. Sin embargo, el verdadero juicio no es contra los apóstoles… sino contra la incredulidad de aquellos líderes.

El texto no exalta el valor humano de Pedro o un poder místico. Exalta la fidelidad de Dios, la autoridad del nombre de Jesús y el poder del Espíritu Santo.

“Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo…” (Hechos 4:8, NBLA)

Aquí vemos el corazón del Evangelio:

  • La salvación no es obra del hombre.

  • No depende del mérito humano.

  • No proviene de autoridad religiosa.

  • Es exclusivamente obra del Cristo crucificado y resucitado.

Y todo esto es para la gloria de Dios.

🔥 Llenos del Espíritu Santo: El Poder que No es Humano

Antes de que podamos llegar a conclusiones humanas, el texto nos dice algo fundamental: Pedro estaba “lleno del Espíritu Santo”.

Esto no es una autoexaltación de Pedro. Es una declaración teológica.

  • El Espíritu capacita.

  • El Espíritu da valentía.

  • El Espíritu dirige el testimonio.

  • El Espíritu glorifica a Cristo (Juan 16:14).

La llenura aquí no es emocionalismo; es un don soberano para testificar fielmente de aquel que sí todo lo puede.

Aplicación doctrinal:

  • La Iglesia no necesita carisma humano.

  • No necesita estrategias manipulativas.

  • No necesita acomodar el mensaje.

La iglesia necesita hombres y mujeres llenos del Espíritu y sometidos a la Palabra.

Juan Calvino comenta:

“Pedro no habla por impulso temerario, sino que, fortalecido por el Espíritu, declara con santa libertad aquello que Dios le manda proclamar.”

La valentía apostólica no era una personalidad fuerte; era dependencia absoluta del Espíritu.

🪨 Cristo Crucificado: El Pecado Expuesto

Pedro no suaviza el mensaje ante las autoridades. El declara:

“Sea notorio a todos ustedes… que por el nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos, por Él, este hombre se halla aquí sano delante de ustedes.” (Hechos 4:10)

Observemos la estructura:

  • Ustedes lo crucificaron.

  • Dios lo resucitó.

  • En Su nombre hay sanidad.

  • En Su nombre hay poder y salvación.

El Evangelio confronta el pecado

Pedro no evita señalar la culpabilidad humana. El mismo liderazgo que debía esperar al Mesías fue quien lo rechazó.

Aquí vemos la tensión gloriosa del Evangelio:

  • Responsabilidad humana real.

  • Soberanía divina absoluta.

Ellos crucificaron. Dios resucitó. Dios exalto. Dios dio poder en el nombre de Jesús.

R.C. Sproul escribió:

“La cruz no fue un accidente de la historia; fue el decreto eterno de Dios ejecutado mediante la maldad humana.”

El Evangelio no exime al hombre de la culpa, pero tampoco pierde el control soberano de Dios.

🏗 La Piedra Angular: El Cristo Rechazado

Pedro cita el Salmo 118:22:

“Él es la piedra que fue desechada por ustedes los constructores, pero que ha venido a ser la piedra angular.” (Hechos 4:11)

Esta imagen es profundamente teológica.

La piedra angular:

  • Define la estructura.

  • Determina la alineación.

  • Sostiene el edificio.

Cristo no es un accesorio religioso. En términos estructurales, en El se sostiene todo el fundamento teológico. Él es el fundamento mismo de la salvación.

Los líderes religiosos eran los “constructores”, pero evaluaron mal la piedra. Rechazaron al Mesías por no ajustarse a sus expectativas políticas y religiosas.

Aplicación para hoy:

  • Podemos tener estructuras religiosas impresionantes.

  • Podemos tener tradición.

  • Podemos tener títulos.

Pero si Cristo no es la piedra angular, el edificio colapsa.

Herman Bavinck afirmó:

“Cristo no es una parte del edificio de la fe; Él es su fundamento, su centro y su culminación.”

✝️ Exclusividad Absoluta: Solo en Cristo

El versículo 12 de Hechos 4 es uno de los más claros y confrontativos del Nuevo Testamento:

“Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en el cual podamos ser salvos.” (Hechos 4:12)

No dice:

  • En muchos caminos.

  • En diversas experiencias espirituales.

  • En buena moralidad.

  • En religiosidad sincera.

  • En metodos modernos

  • En adaptaciones culturales.

Dice: En ningún otro.

Doctrina Reformada aquí presente:

  • Solus Christus.

  • Sola Gratia.

  • Sola Fide.

  • Soli Deo Gloria.

La exclusividad de Cristo no es arrogancia humana; es revelación divina.

John Owen declaró:

“Quitar a Cristo del centro de la salvación es destruir la salvación misma.”

🩸 La Cruz como Centro de la Salvación

Pedro no apunta al milagro como centro. Apunta a la cruz y la resurrección.

La sanidad del cojo es señal, no sustancia. La sustancia es Cristo crucificado.

La mayor enfermedad no era la parálisis física, sino el pecado.

Isaías 53:5 ya lo anunciaba:

“Por Sus heridas hemos sido sanados.”

La cruz revela:

  • La justicia de Dios.

  • La santidad de Dios.

  • El amor de Dios.

  • La gracia de Dios.

Charles Spurgeon escribió:

“La cruz es el trono desde el cual Dios reina mostrando misericordia sin comprometer Su justicia.”

🕊 El Espíritu Santo y la Centralidad de Cristo

Es vital notar algo:

El Espíritu llena a Pedro, pero Pedro exalta a Cristo.

El verdadero mover del Espíritu nunca desplaza a Jesús del centro. Siempre lo glorifica.

La obra del Espíritu:

  • Convence de pecado.

  • Ilumina el entendimiento.

  • Da valentía.

  • Produce arrepentimiento.

  • Aplica la obra de la cruz.

La base de la salvación es la obra terminada de Cristo.

🏛 Aplicación a la Iglesia Hoy

En un mundo pluralista y relativista, Hechos 4:12 es radical.

La Iglesia debe:

  • Predicar la exclusividad de Cristo sin vergüenza.

  • Confrontar el pecado con gracia y verdad.

  • No suavizar el mensaje para ganar aceptación.

  • No sustituir el Evangelio por el moralismo.

Una iglesia que quita la exclusividad de Cristo pierde el Evangelio.

Martín Lutero dijo:

“El artículo por el cual la iglesia permanece o cae es la justificación por la fe en Cristo.”

🙏 Aplicación Personal al Creyente

Hechos 4 nos confronta:

  • ¿Está Cristo realmente en el centro de tu fe? ¿O me sostengo en mis propias ideas y conocimiento?

  • ¿Confías en tu moralidad o en Su justicia?

  • ¿Te avergüenzas del Evangelio ante la oposición? ¿O lo predicas y lo enseñas siendo fiel, obediente y reverente?

Pedro negó a Cristo una vez. Pero en este texto de Hechos 4 lo proclama con valentía.

La diferencia no fue de madurez humana. Fue gracia soberana y el poder del Espíritu. No depende de ti o de mí; depende de Cristo.

🌎 El Escándalo de la Exclusividad

Decir “solo en Cristo” resulta ofensivo para el mundo moderno.

Pero el problema no es la intolerancia cristiana, sino la exclusividad divina.

La salvación es del Señor (Jonás 2:9).

Dios no negocia Su gloria. No comparte Su salvación con ídolos.

Soli Deo Gloria.

🧎 La Gloria de Dios como Fin Supremo

La salvación no tiene como fin principal la felicidad humana, sino la gloria divina.

Efesios 1 repite:

“Para alabanza de la gloria de Su gracia.”

Cristo murió:

  • Para satisfacer la justicia de Dios.

  • Para reconciliar pecadores.

  • Para glorificar al Padre.

Jonathan Edwards escribió:

“La gloria de Dios es el fin último de todas Sus obras, incluida la redención.”

📌 Conclusión: El Nombre Sobre Todo Nombre

Luego de los acontecimientos de Hechos 4:5-12 veremos como Pedro y Juan salieron libres, pero el mensaje permanece inalterable:

  • Cristo fue crucificado.

  • Dios lo resucitó.

  • Solo en Él hay salvación.

No hay otro nombre. No hay otro mediador. No hay otra esperanza.

La iglesia puede ser perseguida. El mensaje puede ser rechazado. Los constructores pueden desechar la piedra.

Pero Cristo sigue siendo la piedra angular.

Y el mismo Espíritu que llenó a Pedro sigue capacitando hoy a la Iglesia para proclamar con fidelidad:

Solo en Cristo hay salvación.
Solo en Cristo hay vida.
Solo en Cristo hay esperanza.

Para la gloria de Dios.

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