Un Pueblo Unido Bajo la Gracia de Dios
Hechos 4:32–37 revela el fruto de la gracia soberana: una iglesia unida en un solo corazón y una sola alma, donde nadie pasa necesidad y Cristo es proclamado con poder. Cuando el Evangelio transforma, la unidad florece y la generosidad refleja la obra del Espíritu. Una iglesia centrada en Cristo vive para Su gloria y el bien de Su pueblo.
Una Iglesia Unida, una Iglesia que Glorifica a Dios
Hechos 2:43–47 nos muestra cómo el Espíritu Santo formó una iglesia unida, perseverante en la doctrina, la comunión y la adoración. Una reflexión bíblica y reformada sobre la unidad de la iglesia después de Pentecostés y cómo una iglesia centrada en Cristo glorifica a Dios mientras Él añade a los que han de ser salvos.
Una Iglesia… dos Señores
En mundo tan sumergido en sus vanidades y deleites, la iglesia que el Señor compro con sangre, no se puede dar el lujo de seguir a dos señores. Debemos, con la mirada puesta en la meta, seguir la carrera que tenemos por delante con Jesus como nuestro ayudador y sustentador. El mundo nos tratara de convencer con sus placeres y pasiones, pero con la mirada puesta en nuestro Señor podremos ser un verdadero cuerpo vencedor.
Un Llamado, Una Misión, Una Herramienta: Los Ministerios del Espíritu Santo
La Iglesia de hoy esta muy distraída preparando programas, servicios y actividades para atraer a un mundo que de por si aborrece todo lo que tenga que ver con Jesus y Su palabra. Tenemos que volver a la raíz, tenemos que regresar a la senda antigua. Solo por y en el poder del Espiritu Santo lograremos llevar a cabo la misión que el Señor nos ha encomendado. Salgámonos del medio y dejemos que el Espiritu Santo de Dios traiga el avivamiento a Su iglesia.