Una Iglesia Unida, una Iglesia que Glorifica a Dios
Hechos 2:43–47 nos muestra cómo el Espíritu Santo formó una iglesia unida, perseverante en la doctrina, la comunión y la adoración. Una reflexión bíblica y reformada sobre la unidad de la iglesia después de Pentecostés y cómo una iglesia centrada en Cristo glorifica a Dios mientras Él añade a los que han de ser salvos.
¿Qué Haremos? La Respuesta Bíblica al Evangelio Predicado
Hechos 2:37–42 nos muestra la respuesta bíblica al Evangelio predicado: corazones compungidos, un llamado al arrepentimiento y una vida transformada en obediencia. El verdadero fruto del Evangelio se evidencia en doctrina apostólica, comunión, perseverancia y una iglesia sometida a la Palabra de Dios.